sábado, 20 de agosto de 2016

Museo de la Telégrafo.

En este museo podemos encontrar la historia de las comunicaciones en nuestro país México. El Museo del Telégrafo se fundó el 22 de noviembre de 2006 en una sección del inmueble que ocupa el Museo Nacional de Arte, con el objeto de mostrar la historia de las telecomunicaciones en México.


Mediante una extraordinaria colección de aparatos telegráficos de diversas épocas y reproducciones facsimilares de telegramas y documentos de importancia histórica, complementada por informaciones gráficas, audiovisuales, interactivas y representaciones escultóricas, el museo expone los orígenes, desarrollo y trascendencia social del telégrafo a lo largo de 150 años de historia, desde su introducción en México, en 1849, hasta la trasmisión del último mensaje en código Morse, en 1992.



Este museo es un lugar muy atractivo ya que podemos disfrutar de muchas piezas originales únicas que en nuestra época actual no hubiéramos pensado que existían, así como podemos informarnos de como fueron dándose las telecomunicaciones en México.

En 1840 Samuel Finley Breese Morse, patentó el telégrafo
eléctrico. Un sistema sencillo y práctico que hizo posible
que la transmisión de mensajes adquiriera una rapidez insospechada.




La primera línea telegráfica (entre la Ciudad de México y
el pueblo de Nopalucan, ubicado en el Estado de Puebla)
se inauguró el 5 de noviembre de 1851 por el Presidente
de la República General Mariano Arista, acompañado por
Juan de la Granja como Gerente General de Telégrafos.
La línea cumplía con el establecimiento de las 40 leguas
que exigía la concesión como mínimo en 2 años sobre la ruta México-Veracruz.



Se decreta el reglamento de telégrafos, bajo la premisa
de que el Estado Mexicano era el único facultado para la
construcción de infraestructura telegráfica.
Pese a la decisión de haber entregado algunas concesiones
del servicio telegráfico a manos de particulares años
atrás, se decidió decretar el 2 de diciembre de 1865 el
reglamento de telégrafos, con el cual, se pretendía que
el Estado Mexicano se convirtiera en el único facultado
para la construcción de infraestructura telegráfica tal y
como lo menciona el artículo primero de dicha legislación.
“Artículo 1° El Gobierno es el único que puede construir
líneas telegráficas en el Imperio. Cuando lo considere
conveniente, dará permiso a algún individuo o compañía
para que lo haga sujetándose para ello al Reglamento
de la materia y las siguientes prevenciones...” Es el
primer reglamento del sistema en la historia mexicana
en donde se incluyen la totalidad de sus mecanismos
técnicos y administrativos, que serviría de base a todos
los reglamentos telegráficos que al final de la vida del

telégrafo en 1992 se seguían observando.



El presidente Benito Juárez creó la dependencia de las
Líneas Telegráficas del Supremo Gobierno y formuló
el primer Reglamento efectivo, a través de su ministro
de Fomento, Blas Balcárcel. En marzo de 1867 Juárez
decretó la “federalización” de los telégrafos que
funcionaban por medio de concesiones a empresarios
privados. Sin embargo, dadas las presiones de los
particulares y la situación del erario, permitió que los
particulares los construyeran. Así, convivieron cuatro
modalidades de propiedad: federales, subvencionadas

por el Congreso, estatales y particulares.



El desarrollo de las líneas de telégrafo fue un punto
estratégico durante los años de gobierno de Porfirio
Díaz, que después servirían también de gran ayuda al
desarrollo del movimiento revolucionario. El crecimiento
del telégrafo en México, fue gracias a su afán por
modernizar al país, así, permitió la entrada de la inversión
extranjera para desarrollar la industria minera, petrolera,
los ferrocarriles y con estos la telegrafía. Significó
la posibilidad de contar con un medio que permitía
una comunicación muy rápida entre dos personas y
lugares, así como también una mayor distribución de
información, todo esto era lo que ofrecía el telégrafo y
México siendo un país en desarrollo no podía dejar de
contar con un medio tan necesario como este, el cual
ayudaría definitivamente a una mejor comunicación

entre todo el país y un mayor desarrollo tecnológico.



El desarrollo de las líneas de telégrafo fue un punto
estratégico durante los años de gobierno de Porfirio
Díaz, que después servirían también de gran ayuda al
desarrollo del movimiento revolucionario. El crecimiento
del telégrafo en México, fue gracias a su afán por
modernizar al país, así, permitió la entrada de la inversión
extranjera para desarrollar la industria minera, petrolera,
los ferrocarriles y con estos la telegrafía. Significó
la posibilidad de contar con un medio que permitía
una comunicación muy rápida entre dos personas y
lugares, así como también una mayor distribución de
información, todo esto era lo que ofrecía el telégrafo y
México siendo un país en desarrollo no podía dejar de
contar con un medio tan necesario como este, el cual
ayudaría definitivamente a una mejor comunicación

entre todo el país y un mayor desarrollo tecnológico.



En 1872 se crea la Dirección General de Telégrafos
 Nacionales
La red telegráfica pasó de 8,000 kilómetros a más de 40,000
kilómetros de longitud en este periodo; la llamada “Era Dorada
del Telegrafo”
Se impulsó la radiotelegrafía o telegrafía inalámbrica entre
1907 y 1911
Las empresas ferrocarrileras tenían entonces una considerable
red telegráfica instalada, por lo que al gobierno se le hizo fácil
pedirles permiso para colocar un alambre más en esos postes
Para 1907 la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas

contaba con un total de 379 oficinas telegráficas.



El día 2 de mayo 1942 en el contexto de la Segunda
Guerra Mundial, el Gral. Manuel Ávila Camacho decide
separar nuevamente los servicios postal y telegráfico,
creándose la Dirección General de Telecomunicaciones.
Ambos hechos reflejan la importancia estratégica que
tenía el reforzamiento del ramo en medio de un conflicto

mundial de ésta envergadura.




El servicio telegráfico mexicano que desde 1879
había sido concesionado a las compañías: Telegráfica
Mexicana y Western Unión Telegraph Co. pasa a manos
del gobierno mexicano en 1949 y otorga a la Dirección
General de Telecomunicaciones, bajo la gestión del
Ing. Miguel Pereyra Vergara el control del servicio en
las instalaciones antes concesionadas. En ese mismo
año se crea el Departamento de Servicio Telegráfico

Internacional.



Para beneficio de los sectores productivos, la telegrafía
privada Télex (Teleprinter Exchanges) y su revolucionaria
modalidad de conmutación de circuitos basado en
técnicas analógicas, comienza a funcionar en el año de
1957.
Se pone en órbita el primer satélite artificial en la
historia, el “Sputnik 1”, dando inicio a la carrera espacial
desarrollada entre EE.UU. y la Unión Soviética.
Las posibilidades de lograr comunicaciones a larga
distancia a través de satélites artificiales, se hicieron
técnicamente posibles con la puesta en órbita del satélite

ruso en Octubre de 1957.



El 15 de Octubre de 1997 se privatiza el 75% del sistema
satelital mexicano, operado por el Gobierno Federal a
través de TELECOMM (quien conservó los telepuertos
y el servicio móvil satelital en banda de frecuencia “L”).
Con ello se otorgó la concesión de los satélites Morelos
II, Solidaridad 1 y II, así como los centros de control de
Iztapalapa y Hermosillo, a manos de la empresa Satélites

Mexicanos (SATMEX).




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